Tu Biblia dice: «Estos jóvenes se veían más sanos y mejor alimentados que cualquiera» (Daniel 1: 15).
-AYER MENCIONAMOS A LOS AMIGOS DE DANIEL -dijo la mamá—, ¿recuerdan cómo se llamaban?
-Ananías, Misael y Azarías -respondió Giara.
—¡Muy bien! Como Daniel, al llegar a Babilonia decidieron cuidar su cuerpo con lo que comieran y bebieran. Habían aprendido en su hogar lo importantes que eran para su salud los alimentos y bebidas saludables. Imagino que entre los cuatro se animaban para hacer lo correcto y así agradar al Señor.
—¿Ellos oraban? —preguntó Rafa.
—Sí, pidieron a Dios que los ayudara, para que el encargado de la comida les concediera lo que pedían. Dios estuvo con Daniel y sus amigos, porque les dieron los alimentos que pidieron y así pudieron comer alimentos nutritivos y saludables.
—Yo quiero ser como Daniel, Ananías, Misael y Azarías –comentó Giara.
-Yo también -agregó Rafa.
Pide a Jesús que te ayude a aprender los buenos hábitos de salud que te enseñan en tu hogar.
Actividad: Que su niño(a) ayude a preparar una ensalada como la que comían los cuatro jóvenes hebreos.
Aprende hábitos saludables para que seas como Daniel, Ananías, Misael y Azarías.








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